Lectura rápida

 

   Otra de las tareas que me impuse durante el confinamiento fue la de hacerme un curso de lectura rápida de esos que anuncian por todos lados, con el ánimo de ganarle tiempo al tiempo. Decidí terminarme todos los libros que en esta entrada fueron votados por los lectores del blog como imprescindibles. 

    En Youtube, Facebook, twitter, o navegando por la web, no dejaban de aparecerme estos cursos que prometen ampliar tu velocidad de lectura hasta un punto inimaginable. No es de extrañar, que los lectores como yo, nos veamos atraídos por la posibilidad de en el mismo tiempo, devorar más libros. 

    El elegido fue un curso gratuito de Youtube, de los que con una simple búsqueda en su propio motor, te sacará dos mil resultados. Algunos tienen buena pinta y cuentan con buenos comunicadores. No voy a poner el que hice yo porque, aunque me gustó, no lo terminé.

Lectura rápida


    ¿Qué nos estás contando?

    A grandes rasgos, lo que te intentan enseñar es a leer palabras, frases e incluso párrafos en un golpe de vista. Evitando el modo tradicional (como enseñan a leer en las escuelas, sílaba a sílaba) al que yo, por lo menos, estoy acostumbrado: palabra a palabra y con esa voz interior que es la que narra lo que lees, tal y como estás haciendo ahora.

    El curso comienza con un examen que te dirá cuantas palabras eres capaz de leer por minuto. Luego, te hará varias pruebas en las que te deja claro que eres capaz de leer mucho más rápido con dos pautas generales. Y así es. Te das cuenta de que todas las indicaciones que te dan hacen que mejore la velocidad de lectura sin perder comprensión. 

    ¿Por qué falla?

    El error que yo veo a leer de esta forma (golpe de vista) es que pierdes la capacidad de analizar lo que el autor te está diciendo y cómo te lo está diciendo. Es como si pasara por encima del texto que, aunque te estás enterando de todo, lo consumes, como diría una amigo, igual que quien se come una hamburguesa del McDonald´s. No te permite disfrutar de lo que estás leyendo porque pasas tan rápido sobre lo que está escrito que, por lo menos mi mente, no es capaz de dibujar las escenas con la misma precisión que lo hace cuando leo con la vocecilla interior.

    Consejo

    Recomiendo en cualquier caso que, si tienes oportunidad, hagas uno de estos cursos gratuitos solo para comprobar que la forma en la que nos han enseñado a leer no es la única que existe y que puede proporcionarte mejores resultados que a mí.

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