¿Qué haces? Final

   Mario es un dominicano que conocimos el año anterior y nos enseño la verdadera esencia del país, nada pasa, entra o sale de República Dominicana sin que él lo sepa. "Eso es, él nos ayudará. Contesto"

   Llegas a la chabola donde vive él con sus seis hijos, su mujer murió por una gripe, desde entonces se ha buscado la vida en el mundo de la "información". Se alegra mucho al veros, hicisteis muy buena amistad en vuestro anterior viaje, "sabía que estabais aquí, lo que no sabía era que vendríais a verme", os invita a ron. Esta vez es del caro, se te hace raro. No solía tener mucho dinero. Ves cosas que no te cuadran. "Ese traje que llevas parece muy bueno", le dices, "Es de imitación" te responde y cambia de conversación preguntando por el viaje. De repente: "perdonarme, he de hacer una llamada".


   Mario se ausenta dos minutos, tu miras a tu marido y él te mira extrañado, nada es como el año pasado. Cuando vuelves le preguntas directamente por el tipo enorme. Le das la descripción del tío que has visto y del que sus rodillas seguramente se acordaran de ti. El te dice, que todos los años suele haber una convención en el Palace Trip de gente poderosa del este y que por la descripción que le des puede que sea el guardaespaldas personal de Constantin, uno de los capos de la mafia rusa.

   Mario recibe una llamada "ok", contesta y cuelga. "Chicos, tengo que salir, quedaros por aquí, no tardo nada. Os dejo aquí la botella, no os mováis". Sale apresuradamente de la chabola y grita a Carlos, su hijo pequeño, el único que estaba en casa, "Vamos Carlitos". Pasados cinco minutos y Mario no vuelve.

   "Bebamos ron cariño" digo. "Hasta que Mario no vuelva no nos movemos de aquí. Creo que tiene muchas cosas que contarnos".

   Mario vuelve a entrar en la chabola con cara de circunstancias. Su hijo no va con él. "Me he enterado que la mafia rusa está llevando su reunión anual en hotel de aquí al lado, hay bastante movimientos. La seguridad de sus capos suele ser extrema, no será la primera ni la última vez que matan aquí a alguno de ellos", os cuenta con cara de preocupación. "¿Os habéis topado con alguno de ellos?, no os veo muy buena cara".

   Le contamos toda la historia. Lo de la chica raptada, la desaparición de García ... todo hasta nuestra huida. Su cara va cambiando por momentos. "He visto al hombre que golpee el día que desapareció García. Creo que él no me vio. No se si nos sigue o ....¿Podrías averiguarlo? Tú tienes muchos contactos. Tendremos que volver a casa, pero no hay vuelos hasta la próxima semana y ya no sé donde estamos seguros".

   "¡Quieres decir que los has traído hasta mi casa!, ¡mierda!", grita como un loco y sale corriendo de la chabola. Vosotros vais detrás de él, seguro que va a un sitio seguro. De repente a cincuenta metros de su casa se escucha un disparo seco. Veis como Mario sale volando hacia atrás. En su cabeza un disparo certero. Seguís corriendo sin dirección, oís otro disparo... sin consecuencias. Seguís corriendo entre las calles. Dobláis la esquina de la calle. "Aquí no estamos seguros, hay que volver como sea"... Paráis un taxi, "al aeropuerto". El taxi comienza su marcha hasta que un camión se cruza en la calle. El taxista para en seco. De los lados salen dos tipos enormes que os intentan bajar del taxi.

   "ARRANQUE!" Gritamos, pero ... todo es muy rápido y en un abrir y cerrar de ojos nos encontramos amordazados dentro del camión.

Abres los ojos, los cierras, no hay mucha luz, vuelves a abrirlos, te encuentras amordazada, tirada en el suelo, en un lugar pequeño, han debido de pasar por lo menos 2 días. No notas a tu marido. Abres los ojos y no lo ves. Puede que estés un armario, estás escuchando una conversación, parece que son gente del este. No entiendes lo que dicen.

    De repente algo ocurre, se oyen gritos, disparos, gritos, más disparos, parece el caos. Pasados 10 minutos, el silencio.

   La puerta se abre. Noto como poco a poco empieza a adentrarse la luz y se va dibujando una silueta pero ..."No puede ser!!, GARCÍA,¿eres tu?".

   Intento salir, mi cuerpo está entumecido y casi no puedo moverme, no se cuanto tiempo he estado en la misma posición. Logro incorporarme. "¿Que ha pasado? ¿donde estoy?" pregunto mientras miro a mi alrededor y veo a docenas de policías apuntado a varios enmascarados " ¡¿Ella es...?!" "Si, tranquila. Ahora estáis a salvo".

   "Ella es Ortega, es la hija del comisario, todo el secuestro estaba premeditado", te dice Garcia mientras te tiende la mano para sacarte del armario. Te explica como han llevado a cabo la operación Cartilago. Infiltraron a un agente en la mafia rusa, les dio el chivatazo del secuestro y pusieron al corriente al comisario. Este se lo dijo a su hija y esta colaboró con la policía para pillar a la banda del este cuyos planes iniciales eran secuestrar a los tres hijos de los comisarios de la ciudad y reproducir su muerte por Internet en directo si no pagaban un rescate más que millonario. Tú has puesto en peligro la misión pero gracias a ti han conseguido encontrar la guarida de los del este porque los habían perdido el último mes.

   García te agradecen la colaboración y te dicen que te pagarán otro viaje a Punta Cana "eso sí, esta vez mucho más tranquilo" te dice mientras te guiña un ojo.


   Esta breve historia es parte de un proyecto de 2012 que por motivos de tiempo se quedó sin concluir (junto con otras veintitrés historias) pero que durante 2017 intentaremos retomar de una u otra forma.

   Mil gracias Vero, sin ti, media historia, no existiría (por no decir entera).

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