Más objetivos cumplidos: Orbea Monegros 2018


   Lo prometido es deuda. Así que dedico esta entrada a todos los amantes de la BTT  (Bicicletas todo terreno) contándoos la increíble experiencia que fue rodar en la Orbea Monegros 2018.

   Lo primero es ponernos en situación. Cuando Javi, me preguntó: "¿Nos apuntamos o qué?", he de reconocer que no sabía dónde me estaba metiendo. El único conocimiento que tenía de esa prueba era que por su culpa habíamos tenido que madrugar más de la cuenta para llegar a una boda en Sariñena el mismo día de esa maldita carrera. Lo siguiente fue googlear un poco para ver si era tan dura e importante como la ponían las malas lenguas (para este momento Javi solo me decía: "nosotros podemos".


   Total, que googleando me entero que es la prueba de BTT más grande del mundo con más de 8.000 participantes, que a priori, la podía terminar entrenando un poco y que me hacía bastante ilusión que fuera en Aragón. Como había un prueba de algo menor de recorrido y dificultad, lo vi claro. Este año la media maratón (84 Km). Así que le dije: "vamos a por ella, Javi".

   Primer paso. Estar muy atentos al momento de las inscripciones. A las 12 de la mañana abren la web para que los primeros 8.000 tengan plaza. Obviamente cuesta acceder pero al final, a base de refrescar y refrescar la web consigues entrar. En dos horas se agotaron las inscripciones, así que si quieres hacerla el año que viene más te vale estar atento.

   Segundo paso. Buscar bici nueva. Ya que iba a hacer la mayor prueba de BTT era hora de cambiar de bici. Una semana antes consigo esta Cube de 29´ que solo pude probar en tres salidas antes de la carrera pero que fueron suficientes para convencerme y cambiar mi RockRaider del Decathlon. Un acierto.

Cube para Monegros 2018
       Tercer paso. Entrenamiento. Aquí en Zaragoza la subida más popular es Las planas de Cadrete. Un par de veces por semana apareciamos por allí o por el parque eólico camino al Burgo de Ebro. No hace falta estar haciendo subidas todos los días sino hacer salidas de cuarenta a cincuenta kilómetros más o menos y dejar las subidas para alguna salida en concreto, para acostumbrar un poco las piernas.

Resumen Orbea Monegros 2018

   Cuarto paso. Logística. Al final, Dani, el hermano de Javi, no se pudo resistir y también se apuntó. Así que ir hasta allí con todo lo que necesitábamos se complicaba por momentos. Hasta que nos dimos cuenta que la mejor solución era alquilar una furgoneta para llevar las bicis sin desmontar y tener un sitio para cambiarnos, comer y prepararnos alejados del follón del pueblo.

Furgoneta para Monegros 2018
      Salimos muy pronto. Aunque la prueba para nosotros empezaba a la 13.00 no nos queríamos perder la salida de la carrera larga. Así que a las 08.30 ya estábamos en marcha. Nuestras apps del tiempo nos auguraba lluvia y en realidad cuanto más nos acercábamos a Sariñena peor se ponía el cielo. Hasta que llegamos allí y todas las nubes desaparecieron.

   Intentamos aparcar en el aparcamiento de participantes pero estaba hasta los topes, así que pensando en la salida nos fuimos de allí y aparcamos por la parte alta del pueblo. Sin cambiarnos de ropa, nos montamos en las bicis y bajamos a recoger los dorsales y a ver el ambientazo que había en el punto de salida. Solo había bicis y bicis. De todos los colores, tamaños, precios... Maravilloso.

   La organización para las recogidas de dorsales era óptima y no tardamos prácticamente nada en estar dando una vuelta por los stands de marcas con las últimas novedades en bicis, comidas energéticas, complementos, accesorios... En ese momento los participantes de la carrera larga ya estaban comiendo y tomando posiciones en los cajones de salida. Nosotros nos fuimos a coger buen sitio para ver la salida y luego poder ir a la furgoneta a cambiarnos y comer antes de la nuestra.

   El helicóptero en el aire ya vaticinaba que iban a salir. Cuando llegaron a nuestra altura iban tan rápido que parecía una carrera de motos en vez de bicis. Así estuvimos viendo pasar participantes un buen rato.

   Comimos en nuestra furgoneta alquilada, nos cambiamos y preparamos nuestras bolsas: barritas, geles, llantas, agua con isostar (leer bien antes de usar)... y muchos nervios. Crema de sol, chubasquero, recambios varios...

Bicis de Monegros 2018

   Bajamos hacia los cajones de salida y como nos tocó en dos distintos nos agrupamos en el último. El ambiente extraordinario, los nervios de los novatos entre el aplomo de los más veteranos de la prueba. En cuanto las bicis de delante nuestro empezaron a moverse, los nervios desaparecieron. Empezamos a rodar a un ritmo muy tranquilo, disfrutando de la pista, de los compañeros, del día, del reto.

   La carrera la divido en tres partes, una primera en la que el recorrido es bastante llano con alguna subida corta pero empinada. La segunda el puerto, nueve kilometros de subida bastante fuerte pero poco a poco se va haciendo y la última y la más disfrutable una bajada de quince kilómetros y un poco de llaneo para llegar a meta.
  
   No voy a detallar más la carrera por si algún día te animas a hacerla y porque se me hace muy complicado describir muchos sentimientos que me abordaron. Como la satisfacción de llegar a cada punto de avituallamiento. El gusto de coronar el puerto. Ver gente por todas las partes de la prueba animando, sacando fotos y gritándote. Estar durante más de quince kilómetros bajando, rodeado de personas con la misma cara de satisfacción que tú.  El sentimiento de ser como un super héroe al cruzar la linea de meta e invadirte las ganas de ponerte con el siguiente reto cuanto antes. Fue, simplemente, increíble.

Orbea Monegros 2018 terminada.

   Os dejo el vídeo oficial de la carrera, en el que por cierto, entre 8000 ciclistas aparezco por ahí.



   ¿Te animarás para el año que viene?

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